Robert Kiyosaki: El autor del best seller “Padre rico, padre pobre” es hijo de un director de escuela que lo formó en la austeridad y el esfuerzo, pero tuvo también un papá “postizo” mucho menos educado que, sin embargo, supo enseñarle cómo ganar dinero ...

Robert Kiyosaki

Dinero: La idea de hacerse rico consiste en hacer que tu dinero trabaje para vos, de modo que los ingresos de tus inversiones superen tus gastos y puedas alcanzar la independencia financiera.

Post sobre dinero e independencia financiera

Dale Carnegie: Su curso es reconocido en el ámbito de los negocios como una herramienta para mejorar la comunicación, la confianza y el trabajo en equipo.

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Diez pasos para tener una buena memoria


Existen técnicas y estrategias que permiten mejorar la capacidad de los jóvenes a la hora de procesar la información. Enfocar la atención, diferenciar el corto y el largo plazo y las reglas mnemotécnicas son algunas de ellas.

En Cómo tener éxito en la universidad, el último libro del experto en estrategias para aumentar la memoria Daniel Bjork, se explican las técnicas para conseguir la memoria de un elefante.

El primer paso es enfocar la atención en lo que se está estudiando y cuidar que el lugar de estudio esté libre de distracciones. Así la memoria a corto plazo se mueve hacia la memoria a largo plazo. Otro ítem a cumplir es evitar el hacinamiento y plantear el estudio en etapas haciendo los correspondientes intervalos. Los jóvenes que estudian regularmente recuerdan el material mejor que los que pretenden memorizar todo en una jornada maratónica. El tercer paso es estructurar y organizar la información en grupos relacionados. Es recomendable agrupar conceptos y términos o hacer un resumen de notas de lecturas de libros de texto.

Los dispositivos mnemotécnicos son útiles. Se puede asociar un término que se necesita recordar con un tema común. Los estudiantes pueden acudir a elaborar y ensayar la información que están estudiando a fin de recordar la información; es necesario codificar lo que está estudiando en la memoria a largo plazo. Una de las técnicas de codificación más eficaces se conoce como “ensayo de elaboración”.

Un método rendidor es relacionar la información nueva con las cosas que ya se saben. Y otro recomendable es visualizar los conceptos que se desea recordar prestando atención a las fotografías y gráficos. El autor recomienda que si el texto no tiene imágenes sea el estudiante quien las cree y dibuje gráficos o figuras en los márgenes de sus notas con lápices de diferentes colores. El octavo paso es enseñar los nuevos conceptos a otra persona. La investigación sugiere que la lectura de los materiales en voz alta mejora la memoria. Es elemental prestar mucha más atención a la información que resulta difícil. Por último, se aconseja variar la rutina de estudio. Tanto los lugares como los horarios.

criticadigital.com

Al Líder ¿quién lo motiva?... Automotivacion



Técnicas para la Automotivación del Líder

Un ex-alto ejecutivo de la Institución solía decir a sus amigos: "Uno se esfuerza por motivar a su gente, pero a uno, ¿quién lo motiva?"

Es un hecho que en los esfuerzos de formación que ha realizado la Comisión de Cultura Organizacional desde su inicio, se nos ha hablado mucho sobre cuáles son las técnicas más efectivas para motivar a nuestro equipo humano. Se nos ha demostrado más allá de cualquier duda que entre más motivado se encuentre el personal bajo nuestro cargo, mejor rendimiento nos dará y mejores serán entonces los resultados y la productividad de la unidad que manejamos.

Pero, ¿y nosotros? ¿Cómo podemos hacer para mantener nuestro nivel de motivación en un estado óptimo? Porque es sabido que si nosotros mismos no tenemos suficiente motivación, tampoco podríamos darla.

Así que hoy no vamos a hablar de cómo motivar a otras personas. Vamos a comentar sobre cómo nosotros mismos podemos manejar esa imperante necesidad, comportándonos como líderes, y tomando control incluso de nuestra propia motivación.

Comencemos por refrescar algunos conceptos propios del proceso de motivación... especialmente pensados para líderes. En primer lugar, es plenamente aceptado por los expertos, que la mejor motivación no es la que viene de afuera, del entorno, sino que es la que producimos nosotros mismos, la que viene de adentro.

Por supuesto que el entorno nos puede influenciar. Nuestros propios jefes son parte de nuestro entorno y sus acciones pueden afectarnos de una manera u otra. Los factores higiénicos –como hemos aprendido—nos pueden afectar; el famoso "top ten" de la motivación que maneja cada organización, también nos afecta a nosotros.

Sin embargo, los líderes tenemos una condición especial por el simple hecho de ser líderes: es que estamos acostumbrados a hacer que las cosas sucedan. No nos pasamos esperanzados en que el entorno sea el que maneje nuestras acciones y nuestras reacciones. Así que los líderes, los jefes, podemos autoinfluirnos para elevar nuestro propio nivel motivacional, más allá de lo que podrían hacerlo otros factores.

Entonces, mientras avanzamos con este tema, mantengamos en mente ese principio: que la mejor motivación es la que viene de adentro, es la que autogeneramos.

Otro principio importante es que nosotros podemos aprender a mantenernos automotivados. Sí, compañeros, la motivación puede manejarse de tal forma que logremos empujarla hacia arriba en todo momento en que lo necesitemos, si aprendemos sus reglas y técnicas.

Veamos cómo funciona: La motivación se basa en la actitud que nosotros manifestemos ante la vida y ante todo lo que nos pase. La actitud es influenciada a su vez por los efectos externos. Dependiendo de cómo manejemos nuestra reacción ante esos factores externos, así podremos influir en nuestra motivación.

Digamos, por ejemplo, que amanece lloviendo. La lluvia es, obviamente, un factor externo. Ni usted ni yo podemos hacer nada por cambiar el hecho de que llueva, ¿correcto? Una persona podría reaccionar diciendo: "Uy, qué pereza... ¡amaneció lloviendo. Hoy va a ser un día horrible. Me deprimen los días de lluvia". Pero otra persona, tal vez con una mentalidad más de líder como nosotros, decide que no va a permitir que la lluvia le eche a perder el día. Entonces dice: "Amaneció lloviendo. Qué bien: ahora todo va a estar más verde y más fresquito. Y hoy me va a salir siempre de las mil maravillas!"

¿Me explico, compañeros? El principio demostrado aquí es que tenemos el poder de decidir cómo vamos a reaccionar ante la vida. Cuando decidimos que vamos a reaccionar positivamente ante aquellas cosas que tal vez no podemos cambiar, el efecto no se manifiesta negativamente en nosotros... y comenzamos a autoliderar nuestra propia motivación.

Un principio adicional que podemos manejar para ayudarnos a mantenernos motivados, es que los factores sensoriales externos pueden afectar nuestra sensación de bienestar. Nos referimos aquí a esa serie de impactos que recibimos a través de nuestros cinco sentidos, y que los estudios prueban que ejercen una decidida influencia sobre nosotros.

Por ejemplo, se sabe que cuando una persona está deprimida, el hecho de que salga de donde podría estar "encerrada", a la luz del día, al aire libre, casi automáticamente le incrementará su sensación de bienestar. Esto se debe a los diversos impactos visuales, táctiles, auditivos e incluso olfativos que de inmediato llegan a nuestro cerebro. Una de las más maravillosas curas para los estados depresivos es la exposición temporal a la luz del sol. Si a ello se agregamos sonidos placenteros, olores agradables y panoramas positivos para la vista que disfrutamos al aire libre, se comienza a producir el cambio.

Dentro de este mismo punto tenemos el efecto que los colores ejercen sobre nuestra psiquis. Cuando por algún motivo estamos pasando un período de aparente desmotivación, podemos ayudar a contraatacar a ese enemigo usando prendas de colores probadamente motivacionales. Veamos el ejemplo: si estamos deprimidos y desmotivados, y todavía encima nos ponemos ropa muy oscura o de colores llamados "tristes", poco estamos haciendo en favor de ganar terreno. Pero si, por el contrario, nos ponemos una corbata de colores fogosos, como en tonalidades rojas, amarillas o cálidas, ese mínimo atuendo nos comenzará a ayudar. En el caso de las ejecutivas, la gama de colores y atuendos es mayor: una pañoleta, un blazer, e incluso el mismo maquillaje usado discrecionalmente, puede ayudarle a elevar su nivel motivacional.

Ese último principio, entonces, nos lleva a comprender que hay factores sensoriales, digamos pequeños truquitos que, aunados a otras condiciones y circunstancias, nos ayudan a liderar nuestro propio nivel de emotividad. Obviamente, primero habremos identificado como buenos analistas que somos, cuáles son las razones primarias de la desmotivación, cuáles son los factores desencadenantes de ese estado tal vez depresivo, y habremos intentando solventarlos. Pero estas técnicas complementarias que estamos compartiendo hoy, nos facilitan y nos allanan el camino, para comenzar a sentirnos mejor.

Un último principio que me gustaría compartir con ustedes es el del llamado "juego de la vida". No es cierto que siempre podamos estar tremendamente motivados. Somos seres humanos y una parte esencial de esa condición es que hay altibajos en nuestro nivel motivacional. El juego de la vida se llama "caer y levantarse". Este nos lleva a recordar que la vida es como un "ring" de boxeo y que a veces vamos a caer a la lona. Pero tengamos presente, una vez más, que el nombre del juego es "caer y levantarse". No es cierto que en esta vida triunfen aquellos que nunca caen a la lona. La realidad es que triunfan aquellos que se levantan por lo menos una vez más de todas las veces que cayeron.

Entender ese principio del "juego de la vida", hacerlo nuestro y sacarle provecho, es parte esencial para que nosotros, los líderes de la Institución, podamos ejercer directa influencia sobre nuestro nivel motivacional.

Ahora voy a presentarle algunos consejos muy prácticos para que usted intente mantenerse siempre impulsando su motivación.

Lo que bien comienza, bien termina.

Intente que las primeras horas del día sean lo más positivas posible. Lo queramos o no, todo lo que pase desde el momento en que nos levantamos hasta que llegamos a oficina por las mañanas, tendrá una influencia directa sobre nuestro nivel motivacional. Así que intente que esas primeras horas transcurran en lo posible sin mayores complicaciones. Por ejemplo, haga del desayuno un rato agradable para compartir con la familia, y no se enfoque a resolver problemas hogareños en ese lapso. Mejor déjelos para la noche.

No se deje influenciar por el clima.

Retomando lo que vimos anteriormente, no permita que el clima le eche a perder el día. De hecho, no permita que ningún evento fuera de su control le eche a perder su día. Llueve, truene o haga calor, siempre dígase al levantarse que éste será un día muy agradable, bien productivo y que todo le va salir muy bien.

Escuche cosas positivas por las mañanas.

Aunque nos convenga como líderes de una organización financiera el estar al día con las noticias de nuestro campo, nada va a pasar si mejor dejamos para la tarde el conocer esa información. La verdad es que la mayoría de las noticias que nos presentan los medios se enfocan en lo negativo –es entendible, pues eso vende--. Y si usted escucha información negativa por las mañanas –volvemos a lo mismo—ello puede afectar cómo usted se programe para comenzar el día. Así que, mejor deje las noticias para la tarde, cuando va de vuelta a casa.

Trate de sonreír y reír antes de llegar al trabajo.

Esta es una técnica científicamente probada. Cuando reímos, nuestro cerebro produce unas sustancias llamadas "endorfinas" que actúan sobre todo el organismo como analgésicos y como energizantes. Cuando usted escucha programas chistosos por las mañanas, o escucha música de ritmo acelerado que lo hace sonreír e incluso moverse un poco, ese milagro bioquímico se produce en su organismo, y ello afecta positivamente su sensación de bienestar durante varias horas. Así que intente comenzar el día sonriendo mucho y, si es posible, riéndose a más no poder. Una buena carcajada mañanera le energizará buena parte de su día.

Positivice su diálogo interior.

Todos los seres humanos pasamos largas horas del día conversando con nosotros mismos. Tenemos algo así como cintas pregrabadas que a veces ponemos a sonar una y otra vez. Si esas cintas hablan de cosas positivas, nos ayudan; pero si son cintas negativas, que nos recuerdan tal vez nuestros fracasos pasados, más bien nos quitan energía. Usted tiene el poder para decidir qué diálogo interior va a sostener consigo mismo. Positívelo. Cuando se "pesque" hablándose negativamente, diciéndose tal vez que no vale nada, que está feo o que nada le sale bien, detenga esa cinta, sáquela de la casetera mental, e introduzca otra en la que se autobombardee mensajes positivos. Otra actitud que va en contra de su bienestar es cuando usted se enfoca sólo en sus debilidades. Más bien, enfoquémonos en nuestras fortalezas y nuestra percepción del mundo cambiará. El positivar el diálogo interior es una técnica empleada por los mejores psicólogos del mundo, y le puedo asegurar que funciona.

Involúcrese en actividades extracurriculares.

Una forma muy inteligente de "desenfocarnos" al menos por ratos de las situaciones tensantes que a veces experimentamos en la oficina, es el que contemos con una o varias actividades de las llamadas "extracurriculares". Son actividades que no tienen ninguna relación con lo que hacemos en el trabajo. Por ejemplo, usted podría involucrarse con un grupo comunal para embellecer su barrio; o podría ser miembro de un equipo deportivo que va a "quemar tensiones" una vez por semana; o podría ayudar en un asilo de ancianos o dirigir a las muchachas guías o a los "boy-scouts" de la comunidad. O podría involucrarse en un campeonato de bolos o meterse en un taller literario y dar rienda suelta a sus musas. Todas esas actividades son una muy oportuna y recomendable válvula de escape para dejar salir nuestras normales tensiones, y para dar a nuestra mente la posibilidad de reconocer que puede "desenfocarse" a voluntad de las situaciones que le causan tensión y desmotivación.

Asóciese con gente positiva.

Si quiere aprender a ser positivo, júntese con gente que ya lo sea. El ser positivo es contagioso y si usted habla con personas que ya se enfocan en las posibilidades, no en las limitaciones, generalmente comenzará a ser como ellos. Eso se llama el proceso de "contaminación positiva". Por otra parte, aunque como jefes y líderes que somos no podemos desvincularnos de personas negativas que a veces tenemos en nuestros equipos, sí podemos aprender a neutralizarlas en nuestra mente. El proceso es muy sencillo: esa gente negativa se parece a un "vampiro energético": cada vez que uno habla con ellas, terminan diciéndole que todo va mal y que va a continuar peor. Entonces nos drenan la energía. Ante esa situación, acostúmbrese a bloquear en su mente, en su fuero interno, toda insinuación o afirmación negativa que escuche. Recuérdelo: Usted tiene el poder para decidir qué acepta y qué no acepta. Nadie puede desmotivarlo si usted no lo permite.

Tome los fracasos como simples experiencias.

Esta es una condición permanente en los líderes ganadores. Ellos saben que –como dijimos antes—de vez en cuando el juego de la vida nos va a enviar a la lona. Y eso duele... cómo duele. Pero los líderes que aprenden cómo automotivarse no se quedan llorando por siempre por el hecho de haber caído. Por el contrario, toman los fracasos como simples experiencias de las cuales aprenden. Incluso muchos dicen: no hay fracasos, sólo retroalimentación. Los líderes ganadores –y seguro usted puede ser uno de ellos—miran esos pequeños escollos como peldaños para alcanzar alturas superiores. Mientras que los verdaderos fracasados, que son la gente negativa, ven en cada situación un problema, los líderes positivos y motivados ven en cada situación una oportunidad.

Agradezca la reafirmación, pero no viva sólo de ella.

Hay personas que viven esperando que el mundo a su alrededor apruebe todo lo que hacen, ¿los conoce? Bueno, a todos nos gustaría que nuestros colaboradores, nuestros jefes y los clientes aprobaran totalmente y en forma continua nuestras acciones. Pero ello no funciona así. Tarde o temprano usted va a recibir retroalimentación negativa, en forma de críticas o de de-saprobación. Usted debe estar preparado mentalmente para aceptar que aunque la reafirmación externa es muy deseable, no siempre la vamos a recibir. El verdadero líder maneja sus propias baterías de reafirmación interna, y tiene almacenada suficiente carga como hacerle frente a los embates del entorno. El sabe que no siempre recibirá una total aprobación, pero también sabe que si cree en sus propias potencialidades, podrá mantenerse a flote continuamente. Así que agradezca la reafirmación de los demás, pero no viva sólo de ella.

Finalmente, sea perseverante en sus técnicas.

Como dijimos al principio de este comentario, el ser positivos y el estar motivados se puede aprender. Es cuestión de aprenderse técnicas probadas por muchos líderes de éxito del mundo y probadas también por los mejores científicos de la mente. Entonces, lo que nos queda es comprender cómo funciona este proceso. Nuestro cerebro es como una máquina programable. Si durante muchos años hemos dejado que las circunstancias externas nos manejen, y no nosotros a ellas, quiere decir que tenemos programado el cerebro para reaccionar en la dirección contraria a nuestros intereses. Lo que tenemos que hacer es volvernos perseverantes, comenzar a aplicar estas técnicas con disciplina, reprogramar nuestra mente y hacernos cargo de nuestra propia motivación. Seamos conscientes que de vez en cuando la motivación se nos va a escapar de las manos... momentáneamente, pero que con un mínimo esfuerzo podremos volver a capturarla. Entre más practique usted estas técnicas de automotivación, más fácil se le volverá mantenerse más y más automotivado.

Y ahora... cuando nos veamos tentados tal vez a preguntarnos "y a mí, ¿quién me motiva?" respondámonos con seguridad que tenemos el poder para decir: "Yo soy el líder de mi propia vida, y también puedo motivarme a mí mismo".

Me despidieron... y ahora que hago?

La pérdida del trabajo, especialmente cuando es inesperada, trae consigo una serie de emociones negativas que suelen abrumar a la persona y la enfrentan con una dolorosa realidad

Enfrentarse al despido...

Un contrato de trabajo es mucho más que aspectos legales y económicos formalizados en un documento, tiene una representación simbólica muy significativa para las personas. Representa la certeza de la asegurar la satisfacción de necesidades básicas, hace tangible la expectativa de valerse a sí mismo por medio de las propias capacidades, fortalece la percepción de auto-eficacia, y también representa una fuente de obtención de reconocimiento y status social.

Pero su pérdida, especialmente cuando es inesperada, trae consigo una serie de emociones negativas que afectan la capacidad para responder en forma adaptativa a la nueva condición de vida. El despido produce respuestas de ansiedad aguda, deterioro de la auto-estima y concepto de sí mismo, síntomas psicosomáticos, hipertensión, depresión, descuido en arreglo personal, y en algunos casos, aparición de patología más severa como abuso de drogas y alcoholismo.

En el plano familiar se afectan las relaciones con los hijos y cónyuge, especialmente cuando no la persona no puede continuar respondiendo con su rol de jefe de hogar-proveedor. En conclusión, la pérdida de trabajo es considerada uno de los más perturbadores eventos durante la vida de una persona.

Afortunadamente, la mayoría de las veces esta pérdida no resulta tan perturbadora y la persona puede afrontarla y superarla por sí misma. A fin de que la persona transite desde una etapa de pérdida y desarraigo hacia una de búsqueda activa de empleo y manejo de oportunidades, la psicología industrial ha desarrollado programas de ayuda para estos efectos, conocidos como desvinculación asistida (outplacement), destinados a facilitar la búsqueda de empleo eficiente y dentro del menor tiempo posible.

Estos programas de trabajo implican evaluación del desarrollo profesional; evaluación de competencias actuales a nivel técnico, y en cuanto a sus capacidades intelectuales, emocionales y sociales; orientación laboral; estrategias de marketing profesional; manejo de la entrevista de trabajo; asesoramiento en imagen profesional; y, aprender a usar el mercado de empleo.

La persona que está cesante pasa por distintos etapas en su estado de ánimo. Generalmente, al comienzo de la cesantía hay subvaloración y a veces negación de la pérdida, "…este trabajo en realidad no me gustaba", "pronto voy a estar en otro empleo mejor que este". Luego viene un periodo en que la persona casi en forma "maniacal" desplega esfuerzos y energías en enviar currículos y visitar posibles empleadores.

Pero a continuación y luego de constatar que no es tan fácil como se creía al comienzo, que hay puertas que se cierran y oportunidades que no llegan, la persona puede entrar con facilidad en la fase más difícil de la cesantía.

Esta fase es aquella en la que la persona se empieza a desanimar, a decirse a sí misma "…para que voy a ir a este lugar a presentar mis antecedentes si me va a ir mal…para que voy a gastar dinero y esfuerzos en postular aquí si voy a ser uno más entre cientos…" y cosas por el estilo, lo cual puede tener algo de objetividad y realismo, pero que inhibe finalmente la realización de esfuerzos que efectivamente pueden llevar a aprovechar oportunidades de trabajo.

Por tanto, para no deprimirse en cesantía es muy importante comprender la relevancia de mantener la mente ocupada en la tarea de encontrar trabajo, que es en sí un trabajo propiamente tal. Esto tiene relación con planificar las actividades de la semana, de cada día, en términos de qué acciones concretas se van a realizar en pro de obtener un empleo.

Elaborar listas de tareas, de contactos telefónicos, de llamadas por hacer, de documentos y presentaciones por preparar, y sobretodo, enfocarse en el logro de entrevistas de trabajo, ya que es en estas en donde la persona puede "vender" sus conocimientos, experiencias y habilidades desarrolladas a lo largo de su carrera laboral.

La actitud que se debe tener para enfrentar mejor el periodo de cesantía es, sobre todo, una actitud abierta a reconocer las oportunidades que trae todo proceso de cambio, aceptando la carga dolorosa que implica la pérdida en vez de negarla o minimizarla como si no existiera.

Comprender que este proceso de pérdida es similar a un duelo, que implica dolor, pena, recogimiento y vuelco hacia el interior, a fin de dar cabida a una normal expresión de emociones y sentimientos, para luego dar paso a un tratamiento más racional, basado en el análisis frío de las propias fortalezas y debilidades para competir en el mercado laboral, para corregir en el corto plazo aquellos aspectos más deficitarios y destacar también aquellos más desarrollados.

Impacto familiar

En el plano familiar, si se trata del despido del jefe de familia, las relaciones familiares se tornan paulatinamente tensas, frías o distantes, aumentan los roces y discusiones, la falta de tolerancia, las fricciones sociales y el cambio de roles eventualmente obliga a la esposa que trabaja a afrontar sola el sustento del hogar y a la que no trabaja a buscar un empleo. El varón despedido, por tanto, se ve obligado a ocuparse de las cuestiones domésticas.

Las perturbaciones que provocan estos cambios alcanzan incluso a los niños en edad escolar. Cuando la situación económica no da para más, los padres se ven obligados a cambiar a sus hijos del colegio o la universidad particular en la que estaban a una pública.

En el caso del cese de altos ejecutivos, la gente tiende a pensar que quienes dejan estos cargos o posiciones de poder lo hacen con tanto dinero y contactos que no deben tener problemas para continuar su vida profesional. La dura verdad es que mientras mayor sea el poder y la posición perdida, más difícil será adaptarse a las situaciones nuevas.

A muchos ejecutivos les cuesta situarse y replantearse su nueva identidad, enfrentar llamadas telefónicas no respondidas, invitaciones y saludos que no llegan, puertas que no se abren como antes y darse cuenta que uno tiene menos amigos de los que creía.

Entre las razones que han motivado la desvinculación laboral en los últimos años destaca, en primer lugar, el hecho de que el mundo empresarial realmente está cambiando mucho y muy rápido, como consecuencia de la globalización, el desarrollo tecnológico, las fusiones y reestructuraciones empresariales, la "tercerización" de servicios (outsourcing), el cambio en los perfiles de cargo y la reducción de las nóminas de personal, entre otras.

Outplacement

En la última década, ha ganado popularidad en muchos países de Europa y América una herramienta gerencial con gran énfasis psicológico llamada outplacement o recolocación.

El outplacement es un servicio prestado por un consultor, dirigido a orientar a las empresas en la gestión de sus planes de reestructuración y a facilitar la reorientación laboral de los profesionales que, por efecto de los recortes de planillas, quedarán sin empleo.

Lo que podríamos definir como ayuda para la recolocación se ha ido implantando poco a poco y hoy es una de las fórmulas más eficaces para ofrecer alternativas profesionales al personal afectado.

Recomendaciones

Se recomienda en lo posible, dejarse asesorar por especialistas en orientación laboral, evaluación de competencias y entrenamiento en búsqueda efectiva de empleo, ya que es corriente ver personas que llegan a entrevistas de trabajo con la carga negativa de la pérdida del empleo anterior, entonces, durante la entrevista tienden a dejar en evidencia su desánimo, a veces rabia y rencor hacia ex jefes y ex empleadores, y no en poner el acento en sus competencias reales, en el aporte efectivo que pueden hacer en el nuevo lugar de trabajo.

Enfocar la entrevista en términos positivos, en los puntos realmente destacables de los antecedente curriculares, será posible en la medida en que se ha hecho un trabajo de revisión y reflexión crítica sobre las propias cualidades laborales, junto con haber recorrido un proceso de auto-conocimiento y desarrollo personal a partir de la crisis gavillada por la pérdida de empleo.

Lo que nunca se debe hacer en caso de pérdida de empleo es saltarse la fase señalada aquí de atención a las propias emociones experimentas, aceptación de la pérdida, auto-crítica y reflexión sobre las propias capacidades, el estado actual de desarrollo de las competencias laborales, lasa fortalezas y debilidades presentes, y principalmente, cuidar la integridad de las expectativas de mejora sobre la propia capacidad profesional, la auto-eficacia, y mantener a toda costa la capacidad para abrigar esperanzas de un futuro mejor.

Es importante tener claro que a todos nos puede pasar y es mejor estar preparados para sobrepasar este obstáculo. Saber enfrentar las dificultades de la vida y salir airosos de ellas, es lo que nos hace diferentes.

1. Deja fluir las primeras emociones

Es seguro que después de un despido sentirás muchas emociones negativas que te atosigarán, pero que debes vivir. Seguramente tendrás rabia, resentimiento, angustia y preocupación, y está bien vivirlas pero en su justa medida, para que sean pasajeras y no se transformen en una eterna depresión.

2. Acepta la situación

En este tipo de casos, lo mejor es tratar de aceptar la situación que se vive lo más pronto posible, aunque sea muy duro de sobrellevar. No discutas ni entres en momentos de tensión, pues eso no te devolverá el empleo y te producirá además un nivel de angustia difícil de aguantar. No te dejes llevar por la típica frase del “no tengo nada que perder” y te dejes llevar por las emociones del instante, diciendo cosas que no debes. Recuerda que la vida es redonda y en cualquier momento te vuelves a encontrar con las mismas personas, las que pueden generar otras ofertas a futuro.

3. Olvídate de las venganzas

Eso sólo te desgastará y terminará por hacerte perder lo poco que se puede ganar con el despido. Trata de no verlo como un tema personal.

4. Vive el duelo

No actúes como que aquí no ha pasado nada. Vive el despido, el duelo de su partida. Y si tienes el margen económico suficiente, tómate unos días para recargara energías y comienza a buscar tranquila un nuevo trabajo que te llene de ganas nuevamente.

5. Busca el lado bueno en todo

No te eches a morir por el despido, pues transmitirás en las siguientes entrevistas laborales ese dejo de tristeza y frustración. Lo mejor es que busques lo bueno del trabajo que acabas de perder, es decir, lo que ganaste y también lo que obtuviste con el despido, que quizás era lo que necesitabas para empezar a hacer lo que siempre quisiste.

6. Mira hacia delante

Un despido no es el final de todo. Tu carrera sigue y el trabajo perdido es sólo un escalón de su escalera laboral.

7. Mantén tu mente ocupada

Para que no te deprimas en cesantía, debes hacer todo lo posible para mantener la cabeza ocupada en otras tareas y en encontrar uno nuevo, y no dejar la mente pegada en el despido. Debes planificar las actividades del día a día en pro de encontrar una nueva oportunidad.

8. Una entrevista, una experiencia

A medida que vayan surgiendo entrevistas, no te pongas ansiosa por sus resultados. Pueden resultar como no, por lo que hay que tomarlas como herramientas de entrenamiento para encontrar el trabajo adecuado.

9. Enfocar la entrevista en cosas positivas

No es bueno que durante una entrevistas hables mucho de tu ex trabajo y del despido, sino que lo mejor es que aprendas a venderte y a realizar marketing directo de lo que eres capaz de hacer. Toma tu anterior trabajo como un dato más en tu currículo.

10. Apóyate en tus seres queridos

Lo mejor no es aislarse en estos momentos, sino que muy por el contrario, es rodearse de afectos sinceros que te llenen de energía y logres así limpiarte de lo que ocurrió y salir con nuevos aires a buscar otro destino.

Otras Sugerencias

* Crea una red de conexiones: Tienes que poner al día tu currículum, recuerda que no basta con que lo pongas en Internet para anunciarte.

Así que debes crear una red de conexiones. Es decir, comienza por hacer una lista de todas las personas que conoces y en dónde trabajan, aunque no sea una industria de tu especialidad.

También recurre a organizaciones profesionales que se dediquen a establecer contactos y a las que agrupan a ex alumnos de las escuelas donde estudiaste.

Cuando termines de realizar esa lista, escribe a todos recordándoles quién eres y de dónde te conocen. Además, explícales que deseas un consejo sobre tu carrera. Invítalos a tomar café y así te informarás. Evita quejarte con ellos y no muestres desesperación por conseguir trabajo.

Si les caíste bien, posiblemente ellos se ofrezcan pasar tu currículum vitae a la persona indicada, o por lo menos archivarlo.

No te aproveches de las circunstancias escondiendo información. La mayoría de las personas aceptará favorablemente el hecho de que te despidieron y apreciarán tu honestidad.

* Entrevistas de trabajo:Una vez que hayas hecho una lista de las empresas que están considerando contratar nuevos empleados, envíales una buena carta de presentación. Primero, diles cómo te enteraste del puesto vacante y en especial si fue a través de un contacto. Al mencionar el nombre , te distingues entre los demás candidatos.

Concéntrate en el trabajo que están ofreciendo. No divagues, y mejor destaca tus habilidades que posees para ese puesto.

Si te llaman para la entrevista, debes mencionar que te despidieron. De esta forma, podrán verte desde otra perspectiva y bajo un luz favorable para ti. Pero, ¡ojo! Evita hablar mal de tu antiguo jefe, sólo di: 'Nosotros no veíamos las cosas de la misma manera y decidimos que era mejor que yo me fuera'. Cuéntale todo lo que aprendiste en tu viejo trabajo, de tu experiencia y de cómo pudieras aplicarla en ese empleo.

Aspectos a tener en cuenta:

Siempre prevé las posibilidades de un despido, por lo tanto, adelantate a los hechos:

-Ten una cuenta de ahorros: Tendrás un respaldo económico mientras encuentres un nuevo empleo.

-Red de conexiones: Mantén una red de conexiones activamente, así podrás actuar rápidamente cuando te despidan.

Es cierto que hallar otro trabajo no es tarea fácil, pero puedes conseguirlo. Son muchas las personas que las ponen de patitas en la calle pero encuentran otro empleo. Tal vez, ese despido te ayude a mejorar profesional y personalmente.

fuente: taringa.net

Técnicas de Comunicación


Los principios que nos plantea Carnegie son universales para ser mejores padres, hijos, esposos, líderes y son vitales al momento de hacer negocios.
Técnicas fundamentales de Comunicación y comportamiento mental para tratar con los demás.

Regla 1: No critique, no condene ni se queje.
Regla 2: Demuestre aprecio honrado y sincero.
Regla 3: Despierte en los demás un deseo vehemente
________________________________________

Seis maneras de agradar a los demás:

Regla 1: Interésese sinceramente por los demás
Regla 2: Sonría
Regla 3: Recuerde que para toda persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma.
Regla 4: Sea un buen oyente. Anime a los demás a que hablen de sí mismos.
Regla 5: Hable siempre de lo que le interese a los demás.
Regla 6: Haga que la otra persona se sienta importante y hágalo sinceramente.
________________________________________

Logre que los demás piensen como usted:

Regla 1: La única forma de salir ganando en una discusión es evitándola.
Regla 2: Demuestre respeto por la opiniones ajenas. Jamás diga a una persona que esta equivocada.
Regla 3: Si usted esta equivocado admítalo rápido y enfáticamente.
Regla 4: Empiece en forma amigable.
Regla 5: Consiga que la otra persona diga ‘Si, si’ inmediatamente.
Regla 6: Permita que la otra persona sea quien hable más.
Regla 7: Permita que la otra persona sienta que la idea es de ella.
Regla 8: Trate honradamente de ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona.
Regla 9: Muestre simpatía por las ideas y deseos de la otra persona.
Regla 10: Apele a los motivos más nobles.
Regla 11: Dramatice sus ideas.
Regla 12: Lance, con tacto, un reto amable.
________________________________________

Sea un Líder:

El trabajo de un líder consiste, entre otras cosas, en cambiar la actitud y conducta de su gente.

Regla 1: Empiece con elogio y aprecio sincero.
Regla 2: Llame la atención sobre los errores indirectamente.
Regla 3: Hable de sus errores antes de criticar a los demás.
Regla 4: Haga preguntas en vez de dar órdenes.
Regla 5: Permita que la otra persona salve su propio prestigio.
Regla 6: Elogie el mas pequeño progreso y, además, cada progreso. Sea ‘caluroso en su aprobación y generoso en sus elogios’.
Regla 7: Atribuya a la otra persona una buena reputación para que se interese en mantenerla.
Regla 8: Aliente a la otra persona. Haga que los errores parezcan fáciles de corregir.
Regla 9: Procure que la otra persona se sienta satisfecha de hacer lo que usted sugiere.


Técnicas recopiladas del libro “Como hacer amigos e influir en las personas” de Dale Carnegie

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